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Los empresarios aplauden una nueva reforma financiera y sindicatos alertan sobre la laboral.
Sin sorpresas. El discurso de investidura de Mariano Rajoy en el terreno económico no generó ayer ningún sobresalto entre los agentes económicos de la comunidad gallega, que aplauden la referencia a la liberación de crédito y reclaman más información sobre la futura reforma laboral.
La patronal gallega celebró el discurso con moderación. "Apuntó de manera directa a las principales deficiencias que lastran nuestra economía y dibujó, sin soslayar ningún apartado, las grandes líneas de medidas que impulsará para corregirlas. Fue una intervención ajustada a la dura realidad en la que apeló a una necesaria unidad para superar estas dificultades", explica Antonio Fontenla, presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG).
La austeridad, el control del empleo público o el recorte del déficit eran asuntos que se preveían con una presencia central en su intervención y Rajoy no defraudó. Fontenla, sin embargo, llama la atención sobre una medida más concreta: los autónomos pagarán el IVA una vez cobren sus facturas y no como ahora, cuando estos pagan impuestos mientras deben esperar meses por el abono. "Permitirá, una vez aprobada, aliviar la situación de muchas empresas asfixiadas por la obligatoriedad de adelantar el desembolso del IVA", añade Fontenla, que también destaca "el establecimiento de incentivos fiscales a la reinversión de los beneficios empresariales".
Estos aspectos fueron destacados también por los principales afectados. Francisco Javier Pérez, presidente de la Federación de Autónomos de Galicia, considera "positivo" certificar el cumplimiento "de una petición del sector y de una promesa electoral", que permitirá "reducir la morosidad". Sin embargo, llama la atención especialmente sobre la referencia de Rajoy a una nueva oleada de fusiones en el sector financiero. "Es clave para la creación de empleo que haya crédito. La financiación es vital para que muchos autónomos desarrollen su potencial y que algunas pymes creen puestos de trabajo", añade.
Alberto vaquero, catedrático de Economía Aplicada en la Universidade de Vigo, considera que Rajoy "ha cumplido" trazando la dirección que seguirá económicamente. Sin embargo, echa en falta concreción en un punto clave. "Todos estamos de acuerdo en racionalizar el gasto público, el problema es cómo se va a hacer", pregunta antes de matizar que el gasto directo del Gobierno central "es muy limitado debido a las transferencias de competencias".
Por otra parte, Vaquero celebra que se fije la jubilación en 67 años y se reduzcan las prejubilaciones. "Son acertadas en un momento en que cada vez se vive más años tras finalizar la etapa laboral y donde la edad de jubilación real se sitúa en los 62,5 años debido a mecanismos como las prejubilaciones que tan poco han ayudado a la creación de empleo", comenta.
Los sindicatos fueron críticos con Rajoy. El secretario xeral de Comisións Obreiras, José Manuel Sánchez Aguión, lamenta que "haya dejado claro que tocará todo menos las pensiones para reducir 16.500 millones de euros de gasto, lo que pone al Estado del Bienestar y los servicios públicos en la picota". "Además, la referencia a la reforma laboral no aporta. La reforma que sacó adelante el anterior Gobierno demostró que no solo no generaba puestos de trabajo, sino que precarizaba", indica. "Es más de lo mismo", zanja.
Igual de crítico se mostró Xesús Seixo, secretario xeral de la CIG, que censura que repita las recetas del PSOE "asumiendo los mandatos del Banco Central Europeo y el capital financiero". Eso sí, lamenta la falta de concreción de los lugares donde Rajoy reducirá el gasto. "Nos preocupa más lo que no dijo que lo que dijo", resumió antes de mostrar su temor a que una reforma laboral suponga "la reducción de costes salariales y facilitando el despido".
El sindicalista critica que el candidato a la Presidencia del Gobierno se haya dedicado "a hablar de generalidades, sin concretar realmente en qué van a consistir sus políticas". Para Seixo, el recorte del gasto público no solo no ayuda a crear más puestos de trabajo, sino que lleva a lo contrario, a que no se reactive la economía y, por lo tanto, a que se siga destruyendo empleo, más allá de provocar una pérdida de calidad en los servicios públicos.
En su opinión, el candidato ha apostado por "políticas favorecedoras del modelo de economía especulativa, antisociales y antiobreras, favorecedoras del modelo neoliberal y del que son los intereses de las grandes empresas, de la banca y del capital trasnacional europeo". Por su parte, el sindicato UGT declinó valorar la intervención de Mariano Rajoy.
Fuente La Opinión de A Coruña
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