|
La Comisión Europea asegura que la comunidad "no tiene por qué temer" quedarse sin partidas de cohesión porque el país ha incorporado a la Constitución su compromiso con el gasto
Que España haya blindado su compromiso de ajustar el déficit nada menos que en la Carta Magna es "un auténtico aval" para que Galicia, junto a Andalucía y Castilla-La Mancha, logren la categoría de regiones en transición y puedan seguir percibiendo fondos europeos de cohesión en el periodo 2014-2020. Tanto el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, como representantes de la Dirección general de Política Regional avanzaron esta semana en un encuentro celebrado en Bruselas que comunidades como Galicia "no tienen por qué temer" quedarse de golpe sin este tipo de ayudas.
El debate sobre si Galicia tiene o no aseguradas las partidas para las regiones que dejan de ser prioritarias (objetivo uno) y pasan a ser de transición surgió el pasado noviembre. La Comisión Europea había hecho pública un es antes su propuesta para que regiones como Galicia no pierdan totalmente los fondos de convergencia que reciben de la Unión Europea (2007-2013). Dejará de ser objetivo prioritario pero como su renta todavía está lejos de la media comunitaria se ubicará en un camino intermedio, que da continuidad a las ayudas en lugar de frenar bruscamente la inyección de partidas comunitarias. El objetivo es que Galicia reciba dos tercios de los fondos conseguidos en el periodo 2007-2013. Es decir, pasaría de 5.330 millones a 3.500 entre 2014 y 2020.
Este nuevo escenario financiero, a modo de propuesta, fue corroborado por los propios eurodiputados y más que aplaudido por la comunidad gallega, como balón de oxígeno en un panorama presupuestario complicado para los próximos años. ¿Qué ocurrió? Que en noviembre, en plena preparación de la mega reforma financiera aprobada recientemente en la cumbre europea, la Comisión Europea (CE) anunció que se congelarían los fondos regionales a los países que incumplan con las condiciones de estabilidad presupuestarias marcadas por la UE. Quedaba así en el aire la propuesta de la propia CE de los fondos de cohesión y regiones en transición. Fuentes comunitarias consultadas en Bruselas explican, no obstante y pese a la incertidumbre que creó dicho condicionante, que ni el principal problema de España es el déficit (sino el paro y la necesaria reforma del mercado laboral) y, a diferencia de otros Estados, el Gobierno español sí dio el paso de bloquear el déficit por escrito y en su Constitución, una reforma urgente que generó gran polémica en su momento. No existe la sensación en los pasillos del Parlamento y la Comisión en Bruselas de que regiones como Galicia se queden sin sus fondos de cohesión. Al contrario. "Toda esa tensión que hubo hace unos meses desde España, porque el pacto de estabilidad y crecimiento ponía en entredicho los fondos para la política regional se ha desactivado", argumentó José Antonio Ruiz de Casas, miembro de la Unidad de cooperación europea transnacional e interregional, perteneciente a la Dirección de Política Regional. ¿Por qué ha desaparecido? Porque España ha aceptado "la regla de oro del déficit y toda la acción queda sujeta a este ámbito, en lugar de a la condicionalidad macroeconómica", aseguró Ruiz de Casas.
Fuente La Opinión A Coruña
|