Galicia es la quinta comunidad con más facturas pendientes de pago a pequeñas y medianas empresas. La cuarta parte de los trabajadores por cuenta propia arrastra recibos desde hace más de un año.
Las facturas se acumulan en los despachos de Xunta, diputaciones y concellos. La caída de los ingresos fiscales y el tijeretazo a los presupuestos ha llevado a las administraciones a sobrevivir con unas cuentas cada vez más mermadas y a acumular un sinfín de recibos en el cajón, en algunos casos pendientes de pago desde hace más de cinco años.
La situación de ahogo financiero en el que se encuentran las arcas públicas desde el inicio de la crisis salpica también a los proveedores de las administraciones gallegas. En especial a las pequeñas empresas, que en Galicia arrastran una deuda del Ejecutivo autonómico, las diputaciones y los ayuntamientos por encima de los mil millones de euros. Este nivel de morosidad ha obligado a más de 300.000 autónomos en España, más de 20.000 en Galicia, a cerrar sus negocios desde mayo de 2008, según datos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). (Seguir leyendo)
Fuente la Opinión A Coruña
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