El real decreto ley de la reforma laboral contempla que la ayuda máxima que se concederá a los empresarios que contraten mujeres será una deducción adicional de 25 euros al mes en las cuotas a la Seguridad Social, que se aplicará durante tres años, cuando transformen en indefinido uno de los nuevos contratos para la formación o el aprendizaje. Si quien lo firmó es un aprendiz varón, obtendrá una deducción de 125 euros al mes. Si es mujer, será de 150 euros.
El resto de bonificaciones por emplear trabajadoras rebajan la cuantía de esa prima. La reforma también contiene otras medidas que afectan directamente a las mujeres.
Emprendedoras
8,33 euros. Se establecen bonificaciones para las empresas que incorporen trabajadores menores de 30 años mediante el nuevo contrato indefinido de apoyo a emprendedores. La deducción general será de 83,33 euros al mes el primer año, 91,67 euros el segundo y 100 euros al mes el tercer año. Si la contratada es mujer, las cuantías se incrementan en 8,33 euros al mes.
Mayores de 45
16,7 euros. La prima por contratar a una parada de más de 45 años en vez de a un varón del mismo tramo de edad apenas llega a los 16,7 euros al mes. La deducción por incorporar a un hombre es de 108,33 euros mensuales, mientras que si el contrato es para una mujer «en sectores en los que este colectivo esté menos representado» (el texto no los especifica ni recoge el baremo para medir esa menor representación), la rebaja sube a 125 euros mensuales.
En prácticas y relevo
16,7 euros al mes. Convertir en indefinido un contrato en prácticas, de relevo o de sustitución tiene un premio de 41,67 euros al mes. Si se trata de una trabajadora, la prima sube 16,6 euros hasta los 58,33.
Maternidad
Sin bonificación. Desaparecen las deducciones de 100 euros al mes para las empresas que reincorporen a trabajadoras en baja o excedencia por maternidad o cuidado de hijos, que también verán limitado su derecho a escoger el horario de reducción de jornada por lactancia.
Grupos profesionales
Apoyo genérico. Entre las medidas para favorecer la flexibilidad interna de las empresas figura la definición de grupos profesionales, que se ajustará a criterios que garanticen «la ausencia de discriminación».


























