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Las 'queixeiras' de la comarca, que ayer se dieron cita en Abegondo, no encuentran relevo.
A pesar de que el número de desempleados no deja de crecer, las 'queixeiras' de la comarca no encuentran quien quiera tomar el relevo para que la tradición no se pierda debido a lo sacrificado del oficio. Ayer se reunieron catorce en la XIII Feira do Queixo de Abegondo.
María del Carmen Corrala lleva toda una vida elaborando quesos de forma artesanal. Espera que alguno de sus cinco hijos tome el relevo para que esta tradicional artesanal no se pierda, pero la hija que ayer le acompañaba en la XIII Feira do Queixo de Abegondo tiene sus dudas. "Es un trabajo muy duro", explica, y añade que tiene otro trabajo más agradecido.
La gran asistencia de público a esta cita anual demostró una vez más que el los quesos elaborados con leche cruda de vaca atrae a los consumidores de la comarca. Sin embargo, el esfuerzo y dedicación que requieren las labores de las queixeiras disuaden a las nuevas generaciones de dar continuidad a esta tradición artesanal.
La asociación de queixeiras de Abegondo no ha incorporado ningún nuevo miembro desde hace años, lamenta su presidenta, Josefina Sánchez Quindimil. Cuenta que ni la crisis ha conseguido que algún joven se interese por el oficio. Comprende perfectamente los motivos: "Es muy sacrificado, yo nunca he tenido vacaciones". Como el resto de sus compañeras, no puede faltar ni un solo día a su cita con las vacas. Tiene que alimentarlas y ordeñarlas e, inmediatamente después, colar y cuajar la leche.
Su trabajo ayer tuvo recompensa. El Concello reconoció la calidad de sus productos con el primer premio de la décimo tercera edición de la feria.
Y es que para esta cita, Josefina reserva sus quesos más curados, los que requieren más tiempo. Durante el resto del año los vende, como Antonia Suárez Vales -que recibió el segundo premio-, en supermercados y a particulares. La etiqueta común que les facilitó el Grupo de Acción Local Terra das Mariñas para identificar los quesos de la comarca les ayuda en las ventas. Explican que los clientes se fían más de la calidad al verlas. De hecho, ayer, las que más vendieron en la feria fueron las integrantes de la asociación, según reconocían el resto de productores.
José Luis Mato Manteiga, que viajó desde Mesía con la producción de su familia, era el más joven de los presentes: 25 años. A pesar de que su labor es más bien la de transportista, coincide en que es un oficio "bastante fastidiado" y tampoco confía en su pervivencia durante mucho más tiempo.
En vez de atraer a las nuevas generaciones, como esperaban algunos, la crisis también les está haciendo daño. "Sube todo, los piensos, la harina... Todo menos el precio del queso", lamenta Sánchez Quindimil.
Los productores de la zona que dan salida a sus productos a través de las ferias nunca se pierden la de Abegondo, pero reconocen que en las que mejor venden es en las más urbanas, como las de Cambre o Vilaboa (Culleredo).
Catorce queixeiros y queixeiras participaron ayer en la decimotercera Feira do Queixo de Abegondo. El frío no restó asistencia a unos festejos ya consolidados en el calendario festivo y que, una vez más, reunieron a numerosos vecinos de la comarca. Hubo quien aprovechó para hacer despensa y los que disfrutaron de las degustaciones gratuitas. Al ritmo de las gaitas, el alcalde, José Antonio Santiso, repartió los premios , que recayeron en dos vecinas de Abegondo, Josefa Sánchez y Antonia Suárez, y una de Ordes, Pilar Candal.
Fuente la Opinión A Coruña
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